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El “Efecto Betty”: Cómo usar la nostalgia pop colombiana para enamorar a tu audiencia 

Hay hitos que el tiempo no logra borrar; al contrario, los cotiza. El 25 de octubre se conmemora el aniversario del estreno de Yo soy Betty, la fea (1999), la telenovela más exitosa de la historia de la televisión mundial según el Guinness World Records. A más de dos décadas de su primera emisión, la producción sigue manteniéndose en los primeros lugares de audiencia de las plataformas de streaming en América Latina y su reciente secuela en Prime Video rompió récords de visualizaciones en la región.

Para una marca o agencia de marketing, esto no es solo un dato curioso de la cultura pop. Es la prueba reina del poder del Marketing de Nostalgia (Retro-marketing): una estrategia que utiliza las emociones, los recuerdos y la añoranza del pasado para crear un vínculo inmediato y de alta confianza con los consumidores.


¿Por qué la nostalgia pop funciona también en los negocios?

Cuando una marca evoca un recuerdo querido de la infancia o juventud de su público, activa una respuesta emocional positiva. Científicamente, la nostalgia reduce la resistencia a la compra porque nos transporta a una época que percibimos como “más simple y feliz”.

En el contexto colombiano, figuras como Betty, Don Armando, la “Peliteñida” o el Cuartel de las Feas ya no son solo personajes; son códigos culturales compartidos. Una marca que sabe utilizar estos códigos deja de ser percibida como una empresa fría que intenta vender y pasa a convertirse en un amigo que comparte los mismos gustos y chistes locales.

 

3 Ejemplos reales e inspiradores de cómo las marcas capitalizan la nostalgia colombiana

Para entender cómo se pasa de la pantalla a la estrategia de ventas, mira estos tres enfoques de marcas que entendieron el juego:

  1. La industria de la moda masiva (El caso Mattelsa / Studio F):
    En los últimos años, el mercado retail ha descubierto una mina de oro en las colecciones cápsula de camisetas y prendas oversized con estampados de novelas icónicas ochenteras y noventeras. No te están vendiendo una camiseta básica de algodón; te están vendiendo la identidad y el orgullo de pertenecer a la generación que creció viendo televisión nacional. El valor percibido del producto se multiplica de inmediato.
  2. Campañas publicitarias de grandes marcas (El caso de WOM o Rappi):
    ¿Recuerdas cuando la telefonía WOM entró al mercado colombiano? Gran parte de su estrategia de expectativa e impacto en redes sociales se basó en recrear escenas con actores icónicos de la televisión o utilizar canciones populares del pasado adaptadas al contexto de la telefonía. Al apelar a un sonido o rostro familiar, capturaron la atención de un país entero en cuestión de días, reduciendo drásticamente el costo de adquisición de clientes frente a una pauta tradicional aburrida.
  3. Estrategia de contenidos en restaurantes o marcas gastronómicas:
    Imagínate una cafetería local en Bogotá que durante la semana de aniversario de la novela decida lanzar un menú especial para el almuerzo de oficina llamado “El corrientazo del Cuartel” o un café fuerte bautizado “El regaño de Don Armando”. A través del storytelling en TikTok e Instagram mostrando los platos con los audios virales de la novela, el negocio no solo vende comida: vende una experiencia altamente compartible que la gente querrá grabar para sus propias redes sociales.

Guía rápida para aplicar el Marketing de Nostalgia en tu negocio este mes

No necesitas un presupuesto multimillonario para subirte a esta tendencia. Sigue estos pasos para implementarla en tus canales digitales:

  • Identifica el “Momento Dorando” de tu nicho: Si tu público objetivo tiene entre 25 y 45 años (Millennials), las referencias a los años 90 y 2000 (juguetes antiguos, música de plancha, tecnología vieja como los disquetes) son infalibles.
  • Usa las tendencias de audio y video a tu favor: Plataformas como Instagram Reels y TikTok viven de los audios nostálgicos. Utilizar las frases icónicas de Patricia Fernández sobre los “seis semestres de finanzas en la San Marino” para hacer un meme sobre los retos de tu industria es una forma barata y efectiva de volverte viral.
  • Rediseña por tiempo limitado: ¿Tienes un producto estrella o un infoproducto? Dale un toque visual retro por un par de semanas. Los empaques o portadas con estéticas del pasado generan urgencia de compra debido al factor coleccionable.

El marketing del futuro consiste en mirar hacia atrás. En un entorno digital saturado de ofertas idénticas y discursos corporativos idénticos, conectar con el corazón de tus clientes a través de los recuerdos que los hacen sonreír es la estrategia más efectiva para diferenciarte, generar empatía y, por supuesto, disparar tus conversiones.

imagen destacada oct 3

El cliente te escribió por WhatsApp y desapareció: ¿qué estás haciendo mal?

Una guía práctica para negocios que reciben consultas, pero quieren convertir más conversaciones en ventas.

Te preguntan por el precio, respondes enseguida y, de repente, silencio. No vuelven a escribir, no confirman la compra y tú te quedas pensando qué pasó. Si te suena familiar, no eres el único negocio al que le ocurre.

WhatsApp se ha convertido en un canal cotidiano para resolver dudas, pedir recomendaciones y comprar. La Cámara de Comercio de Bogotá ha publicado recursos dirigidos a pequeñas y medianas empresas sobre cómo vender por WhatsApp Business, organizar la estrategia comercial y analizar resultados. La idea es sencilla: no basta con tener el canal abierto; también hay que saber usarlo con intención.

Además, la propia plataforma WhatsApp Business ofrece herramientas como mensajes de bienvenida, respuestas rápidas y perfiles de empresa para facilitar la atención. Cuando una persona escribe, apenas empieza el proceso: la claridad de la información y el seguimiento pueden ayudarle a avanzar hacia una decisión. Por eso, antes de invertir más en publicidad, vale la pena revisar qué sucede después del primer mensaje.

1. Responder tarde puede enfriar el interés
Imagina que alguien ve una publicación de tu negocio, se anima a preguntar por un producto y no recibe respuesta hasta varias horas después. Mientras espera, puede distraerse, comparar alternativas o escribirle a otra marca. No siempre podrás responder
al instante, pero sí puedes dejar claro cuándo estás disponible y evitar que el cliente sienta que su mensaje quedó en el aire. Configurar un mensaje de ausencia en WhatsApp Business y retomar las consultas pendientes cuando regreses puede ayudar a mantener una comunicación más clara.

2. Dar el precio no siempre resuelve la duda
Si una persona pregunta cuánto cuesta algo, probablemente también necesita entender qué incluye, cómo funciona, cuánto tarda en llegar o por qué le conviene. Responder únicamente con una cifra puede dejar preguntas importantes sin resolver. En lugar de
limitarte al precio, explica brevemente el beneficio principal y termina con una pregunta sencilla que te ayude a entender lo que necesita. Por ejemplo: “El plan cuesta $120.000 e incluye la instalación. ¿Lo necesitas para tu casa o para tu negocio?”. Adapta siempre el ejemplo a lo que realmente ofrece tu marca.

3. El cliente dejó de responder: ¿insistir o dejarlo ir?
El silencio no siempre significa falta de interés. La persona puede estar ocupada, comparando opciones o esperando el momento adecuado. Sin embargo, enviar muchos mensajes seguidos puede sentirse invasivo. Un seguimiento amable permite retomar la conversación sin convertirla en presión. Puedes escribir: “¡Hola! Quería saber si pudiste revisar la información que te envié. Si te quedó alguna pregunta, con gusto te ayudo”. Si no responde, respeta su decisión y evita insistir repetidamente. 

4. Comprar debería ser un proceso sencillo
Si el cliente tiene que preguntar por separado el precio, los métodos de pago, los horarios, la disponibilidad y el envío, el proceso se vuelve más largo de lo necesario. La falta de información también puede generar desconfianza, incluso cuando el producto sí le
interesa. WhatsApp Business permite mostrar información del negocio y organizar productos mediante un catálogo, cuando esta función se ajusta a la operación de la empresa. Mantener esos datos actualizados y tener claras las respuestas sobre pagos,
entregas y garantías puede ahorrar tiempo tanto al equipo como al cliente. 

5. No todas las conversaciones están en la misma etapa
Una persona que apenas está explorando necesita orientación; otra que ya eligió el producto necesita saber cómo pagar; y alguien que ya compró puede necesitar confirmación o soporte. Si todos reciben la misma respuesta, la atención puede sentirse automática y poco útil. Las herramientas de organización de WhatsApp Business, como las etiquetas y las respuestas rápidas, pueden ayudar a distinguir entre nuevos contactos, cotizaciones enviadas, compras pendientes y ventas cerradas. Así es más fácil identificar qué necesita cada persona y qué conversación requiere seguimiento.

6. La publicidad atrae, pero la atención también convierte
Una campaña puede generar visitas y mensajes, pero esos resultados no garantizan ventas por sí solos. Si llegan muchas consultas y pocas terminan en compra, conviene revisar tanto la calidad de los contactos como la experiencia que reciben: ¿la oferta se entiende?, ¿se responde con claridad?, ¿hay seguimiento?, ¿el siguiente paso es fácil? Llevar un registro sencillo de cuántas consultas recibes, cuántas cotizaciones envías y cuántas ventas concretas cierras puede ayudarte a detectar en qué parte del proceso se pierden oportunidades, en lugar de tomar decisiones basadas únicamente en el número de mensajes

Entonces, ¿qué deberías revisar hoy?

Antes de aumentar el presupuesto de tus anuncios, revisa cómo estás gestionando las conversaciones que ya llegan. Comprueba tus tiempos de respuesta, la claridad de tus mensajes, la información disponible y la manera en que haces seguimiento. Pequeños ajustes en el proceso pueden ayudarte a atender mejor y a entender por qué algunas consultas no avanzan.

Y recuerda: el objetivo no es convertir cada chat en una venta a cualquier costo. Es ofrecer una experiencia clara, útil y respetuosa que le permita al cliente tomar una decisión con confianza.

En Legasov Digital creemos que cada contacto es una oportunidad para construir una relación con tus clientes. La pregunta es: ¿tu negocio está aprovechando las conversaciones que ya está generando?

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TikTok ya no quiere solo que descubras productos: ahora quiere que los compres

TikTok está dando un nuevo paso para convertirse en algo más que una plataforma de entretenimiento. Esta semana, la compañía anunció nuevas herramientas impulsadas por inteligencia artificial que buscan acercar el descubrimiento de productos directamente a la compra. Entre las novedades están Shopping Assistant, un asistente de compras con IA, y Buy Direct, una función que permitirá a los usuarios comprar directamente a una marca sin salir de TikTok. El anuncio fue realizado el 5 de octubre durante Advertising Week New York 2026, según informó la propia compañía en su Newsroom.

El cambio es importante porque TikTok ha construido buena parte de su crecimiento comercial alrededor de algo que otras plataformas no han conseguido de la misma manera: que las personas descubran productos sin estar necesariamente buscándolos. Un estudio presentado el 1 de octubre por TikTok Shop y la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) encontró que uno de cada tres usuarios descubre productos de manera espontánea mientras navega por la plataforma y que el 65 % de quienes descubren productos en TikTok ya realiza compras a través de TikTok Shop.

Ahora la plataforma quiere reducir todavía más la distancia entre ese descubrimiento y la decisión de compra. Shopping Assistant funcionará como un asistente conversacional capaz de responder preguntas sobre productos, tallas, disponibilidad, envíos y otros detalles durante el proceso de compra. Por su parte, Buy Direct busca simplificar el checkout para que el usuario pueda comprar directamente desde el feed “Para ti”, sin tener que abandonar la aplicación.

Para las marcas, esto representa un cambio interesante. Durante años, el objetivo en redes sociales fue conseguir atención: que una persona viera el contenido, interactuara con él y, con suerte, visitara la página web. TikTok está intentando concentrar cada vez más etapas dentro de la misma plataforma: descubrimiento, consideración y compra. Como explicó TechCrunch al analizar el anuncio, estas funciones podrían permitir que TikTok capture una mayor parte del recorrido de compra sin enviar al usuario a otros sitios.

Pero esto también plantea un reto. Tener una herramienta que facilite la compra no significa que cualquier contenido vaya a vender. El contenido sigue siendo el punto de entrada y, según los datos presentados por TikTok y AMVO en México, las reseñas y los tutoriales están entre los formatos que más llaman la atención de los consumidores. Además, el 84 % de los compradores de TikTok Shop afirma confiar mucho o algo en las recomendaciones de los creadores.

La tendencia deja una conclusión clara: TikTok está dejando de ser únicamente un lugar donde las marcas buscan visibilidad para convertirse en un espacio donde pueden acompañar al consumidor desde el primer contacto hasta la decisión de compra. Y con la incorporación de inteligencia artificial, la plataforma también está intentando participar en una parte que hasta ahora ocurría fuera de las redes: responder preguntas, comparar opciones y ayudar a tomar una decisión.

Para las empresas, esto significa que ya no basta con crear contenido que consiga reproducciones. El verdadero reto será crear contenido capaz de generar interés, confianza y acción. En un escenario donde las plataformas automatizan cada vez más la publicidad y el proceso de compra, la diferencia estará en la estrategia que existe detrás de cada pieza.

TikTok acaba de mover una ficha importante. La pregunta ahora es si las marcas están preparadas para dejar de pensar en las redes sociales únicamente como un escaparate y empezar a verlas como parte directa de su proceso comercial.

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Más allá de los disfraces:  El fenómeno masivo de Halloween y cómo aprovecharlo en tu estrategia de ventas

estrategia de ventas

Cuando llega octubre, muchas marcas cometen el error de pensar que Halloween es una festividad exclusiva para niños, dulces y disfraces. La realidad comercial es completamente diferente: esta fecha se ha consolidado como uno de los dinamizadores económicos más potentes del segundo semestre en el país, sirviendo como la antesala perfecta para las ventas de fin de año (Q4).

Para dimensionar su impacto, según datos de la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO), el 73% de los colombianos participa activamente en esta celebración. No se trata de un festejo menor: los reportes económicos de la agremiación indican que cerca del 45% de los consumidores destina un presupuesto de entre $100.000 y $200.000 COP exclusivamente para la compra de disfraces, maquillaje y accesorios. Además, el tráfico en puntos físicos se dispara de forma masiva; de hecho, reportajes del diario económico La República destacan que grandes superficies de retail (como el Grupo Éxito) proyectan crecimientos en ventas superiores al 30% durante esta temporada impulsados por el entretenimiento familiar.

¿Por qué Halloween mueve tanto dinero?

El fenómeno de Halloween impacta de forma transversal a múltiples industrias en Colombia mediante tres disparadores de compra clave:

  • Marketing de experiencia y temático: Los centros comerciales, restaurantes y bares transforman sus espacios físicos y menús. De acuerdo con FENALCO Bogotá, más del 70% de los establecimientos comerciales decora sus locales con temáticas alusivas, ya que el consumidor actual no solo busca comprar un producto, sino “vivir una experiencia”.
  • Nuevos nichos de consumo (Las Mascotas): El mercado ha evolucionado. Las encuestas de FENALCO revelan que el 41% de los colombianos ahora disfraza a sus mascotas. Esto abre una mina de oro comercial para marcas de veterinaria, accesorios, alimentos y creadores de contenido del sector pet-friendly.
  • El auge del e-commerce y la moda circular: No todo el consumo pasa por las tiendas físicas. Plataformas de moda de segunda mano como GoTrendier Colombia han reportado la venta de miles de disfraces en estas fechas, movilizando cientos de millones de pesos y demostrando que el comercio electrónico y el consumo sostenible también capitalizan la temporada.

🛠️ Ejemplo práctico: Cómo aplicarlo a tu marca

Si piensas que tu negocio “no encaja” con Halloween porque vendes servicios profesionales o productos corporativos, estás perdiendo visibilidad.

El caso de una marca de maquillaje local o estética: En lugar de vender los productos tradicionales de su catálogo, durante octubre crean una campaña digital llamada “Historias de Terror de la Piel”. Comparten tutoriales de maquillaje artístico para Halloween, pero el enfoque real de conversión es vender sus desmaquillantes y serums de cuidado intensivo explicando cómo recuperar la piel después de usar pinturas pesadas. Resultado: Transforman una festividad ajena en una necesidad directa para su producto estrella.

 

Cómo subir tu negocio a esta tendencia:

  1. Adapta tu comunicación (Gamificación): Diseña trivias de terror en redes, búsquedas del tesoro digitales o dinámicas interactivas. El engagement sube cuando la comunidad juega.
  2. Ediciones limitadas o empaques “misteriosos”: El principio de escasez funciona de maravilla en octubre. Dale un giro visual a tu producto más vendido solo por este mes.
  3. Viste tus canales digitales: Si tu sitio web, logo en redes sociales o plantillas de contenido no muestran un guiño a Halloween, tu marca se vuelve invisible frente a competidores que sí están sintonizados con la conversación del momento.

Octubre es el calentamiento perfecto para la temporada decembrina. Si logras captar la atención de tu audiencia ahora mediante la creatividad, las experiencias y los datos reales de consumo, tendrás una comunidad fidelizada y lista para comprar cuando lleguen las ofertas más agresivas de fin de año.

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Cuando bajar de precio no es la solución

muchas veces, después de escucharla, aparece la misma respuesta: “Entonces bajemos el precio”.

Pero, ¿y si el problema nunca fue realmente el precio?

Vivimos en un mercado donde muchas marcas compiten tratando de ser más económicas que las demás. Descuentos, promociones, 2×1, códigos y ofertas por tiempo limitado hacen parte del día a día de muchas empresas.

Y sí, el precio puede ser un factor importante en una decisión de compra. Pero convertirlo en la única respuesta puede llevar a una competencia difícil de sostener.

Porque siempre habrá alguien dispuesto a cobrar menos.

Imagina dos marcas que ofrecen algo similar. Una cuesta $100.000 y la otra $80.000. Probablemente el cliente tenga una razón inmediata para mirar la segunda.

Pero después aparece una tercera que lo ofrece por $65.000. Y luego otra por $55.000.

Cuando una marca basa su propuesta principalmente en ser la más barata, termina entrando en una carrera donde el precio siempre puede seguir bajando.

Entonces aparece una pregunta mucho más importante: ¿qué hace que alguien te elija cuando no eres la opción más barata?

A veces el problema no está en el precio, sino en el valor que el cliente percibe.

Un producto puede costar más y seguir siendo atractivo si la persona entiende qué obtiene a cambio: calidad, experiencia, confianza, rapidez, acompañamiento, comodidad o una solución que realmente necesita.

Por eso, antes de preguntarnos “¿cómo podemos ser más baratos?”, quizás deberíamos preguntarnos: “¿estamos comunicando suficientemente bien por qué valemos lo que cobramos?”.

Aquí es donde entra el marketing.

Una marca no debería utilizar el marketing únicamente para anunciar que bajó sus precios. También debería utilizarlo para explicar quién es, qué resuelve, qué la hace diferente y por qué alguien debería elegirla.

Porque si cada vez que las ventas disminuyen la primera solución es hacer una promoción, el cliente puede terminar esperando la siguiente.

Y cuando una persona aprende que siempre puede esperar un descuento, la promoción deja de ser una oportunidad y empieza a convertirse en una expectativa.

¿Significa esto que nunca hay que bajar el precio? No.

Una promoción bien planteada puede ser parte de una estrategia comercial. Puede ayudar a generar una primera compra, incentivar una decisión o acompañar un momento específico del negocio.

El problema aparece cuando el descuento se convierte en la estrategia completa.

Porque una promoción puede generar una venta, pero una propuesta de valor clara puede ayudar a construir una relación con el cliente.

Por eso, antes de pensar “¿cómo vendo más barato?”, vale la pena hacerse otra pregunta: “¿cómo hago para que mi cliente entienda por qué debería elegirme?”.

Esa pregunta cambia la conversación.

Nos obliga a mirar el producto, la experiencia, el servicio, la identidad y la manera en la que estamos comunicando lo que hacemos.

Las personas comparan precios, sí. Pero también comparan experiencias, confianza, soluciones y lo que una marca promete frente a lo que realmente entrega.

Así que antes de bajar el precio, vale la pena detenerse y pensar: ¿el cliente realmente considera que somos caros o simplemente todavía no entiende todo lo que está recibiendo?

Porque competir por precio puede hacer que te elijan hoy. Pero construir valor puede hacer que quieran volver mañana.

Y ahí es donde el marketing deja de ser una pelea por quién cobra menos y empieza a convertirse en una herramienta para construir marcas que realmente tengan algo que decir.

En LEGASOV creemos que hacer marketing no se trata únicamente de vender más. Se trata de entender qué hace diferente a una marca, encontrar la manera correcta de comunicarlo y construir conexiones que tengan sentido para las personas.

Porque cuando el valor está claro, el precio deja de ser la única conversación.

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3 preguntas que debes hacerle a una agencia de marketing antes de contratarla

Elegir una agencia de marketing no debería depender únicamente del precio, la cantidad de publicaciones o el número de seguidores que promete conseguir. Antes de contratarla, es importante saber si realmente entiende tu negocio y, sobre todo, si existe una estrategia detrás de lo que propone.

Aquí te dejamos tres preguntas que pueden ayudarte a tomar una mejor decisión.

 

1. ¿Cuál será la estrategia para mi marca?

Una buena estrategia comienza mucho antes de diseñar una publicación.

La agencia debería conocer tu público objetivo, tus objetivos comerciales, tu competencia, tu propuesta de valor y la manera en que quieres posicionar tu marca. La American Marketing Association explica que una estrategia de marketing funciona como una guía para coordinar las acciones de marketing con los objetivos generales de una organización.

Por eso, no se trata simplemente de publicar varias veces a la semana. Cada contenido debería tener una razón de ser y responder a un objetivo.

La pregunta no es cuántas publicaciones tendrás, sino qué se busca conseguir con ellas.

2. ¿Cómo van a medir los resultados?

Los seguidores y los likes pueden ser interesantes, pero no siempre representan el éxito de una estrategia.

Google Analytics permite analizar diferentes acciones de los usuarios y definir eventos clave que son especialmente importantes para el éxito de un negocio. Esto permite evaluar si las acciones de marketing realmente están contribuyendo a los objetivos establecidos.

Por eso, una agencia debería explicarte qué indicadores va a utilizar, por qué son importantes y cómo esos datos servirán para tomar decisiones.

Dependiendo del objetivo, pueden analizarse métricas como alcance, interacción, tráfico, generación de clientes potenciales o conversiones.

Lo importante no es tener muchos números, sino saber qué significan.

3. ¿Qué incluye exactamente el servicio?

Antes de firmar, asegúrate de conocer qué vas a recibir.

¿Incluye estrategia? ¿Diseño? ¿Videos? ¿Gestión de redes? ¿Publicidad? ¿Informes? ¿Reuniones o acompañamiento?

Definir desde el principio los objetivos, responsabilidades y métricas ayuda a establecer expectativas claras entre la agencia y el cliente. HubSpot también recomienda establecer desde el inicio los objetivos y las métricas que permitirán evaluar el éxito de un proyecto.

Tener claridad desde el comienzo evita confusiones y permite que ambas partes sepan hacia dónde están trabajando.

Más que publicaciones, necesitas una estrategia

Contratar una agencia no debería significar simplemente delegar tus redes sociales.

El marketing busca crear y comunicar valor para los clientes, según la definición de la American Marketing Association.

Por eso, la agencia correcta debería preocuparse por entender tu marca, conocer a tu audiencia y construir una estrategia que tenga sentido para tus objetivos.

Antes de tomar una decisión, pregúntate:

¿Esta agencia entiende realmente lo que mi marca necesita?

Si la respuesta es sí, probablemente estés más cerca de encontrar un equipo que no solo publique por publicar, sino que trabaje para hacer crecer tu marca.

Así queda más corto, más fácil de leer en una página web y con las referencias integradas dentro del contenido, en lugar de acumularlas al final.



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¿Se acabó la era del influencer? 

Tal vez necesitamos volver a lo clásico 

Durante años, parecía que la fórmula era sencilla: encontrar al influencer con más seguidores, ponerle un producto en la mano y esperar que las ventas llegaran. 

Pero las redes cambiaron. Y con ellas, también cambió la manera en que las personas confían en quienes les recomiendan algo. 

Entonces, ¿se acabó la era del influencer? 

Nosotros creemos que no. Quizás lo que está llegando a su fin es la idea de que tener muchos seguidores automáticamente significa tener influencia. 

Ya no se trata solamente de números 

El Informe de Marketing de Influencers 2026 de Sprout Social, basado en una encuesta a 2.250 consumidores de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, encontró que solo el 17 % de los consumidores revisa el número de seguidores de un creador antes de decidir interactuar con él. En cambio, aspectos como la relevancia del contenido y su estilo tienen mayor peso. 

Y tiene bastante sentido. 

Porque probablemente todos hemos visto alguna vez una cuenta con millones de seguidores recomendando algo que simplemente… no nos convenció. 

Mientras tanto, puede haber una persona con una comunidad mucho más pequeña cuya opinión sí nos interesa porque conoce el tema, habla como nosotros o simplemente sentimos que le creemos. 

TikTok también está viendo ese cambio 

El informe TikTok Next 2026 de TikTok for Business plantea una transformación interesante: las audiencias están buscando más evidencia antes de comprar y utilizan incluso los comentarios como un espacio de verificación y reseñas de la comunidad. 

El mismo informe señala que los creadores que están ganando influencia son aquellos que priorizan la honestidad y la conexión con comunidades específicas, por encima de la popularidad por sí sola. 

Y aquí es donde la historia se pone interesante. 

Tal vez tenemos que volver a lo clásico 

Antes de TikTok, Instagram, YouTube y los algoritmos, ya existía una de las herramientas de marketing más poderosas: la recomendación. 

Un amigo que te dice: “Prueba este restaurante”. 

Una persona que te cuenta: “Yo compré esto y me funcionó”. 

Alguien que te explica algo porque realmente lo conoce. 

Eso no desapareció. 

Solo cambió de escenario. 

Ahora esa recomendación puede ocurrir frente a miles de personas en TikTok, pero sigue teniendo el mismo ingrediente de siempre: confianza. 

Los datos parecen respaldarlo. En su investigación sobre influencer marketing, Sprout Social encontró que el 67 % de los consumidores considera que las mejores colaboraciones entre marcas y creadores deben ser honestas y no sesgadas. 

Entonces… ¿qué debería buscar una marca? 

Quizás no al influencer con más seguidores. 

Quizás debería buscar a la persona correcta. 

Alguien cuya comunidad tenga relación con lo que ofrece la marca. Alguien que realmente pueda hablar del producto. Alguien que tenga una voz propia y no parezca estar leyendo un comercial. 

De hecho, TikTok plantea precisamente esta idea en su informe de tendencias: las comunidades pequeñas y los creadores que priorizan la honestidad pueden tener una influencia importante, incluso frente a cuentas mucho más grandes. 

Y esto nos devuelve a algo que, curiosamente, el marketing lleva décadas intentando conseguir: que una marca deje de sentirse como una marca y empiece a sentirse como alguien en quien podemos confiar. 

La tecnología cambia. La confianza, no tanto. 

Quizás no estamos presenciando la muerte de los influencers. 

Estamos viendo cómo evoluciona la influencia. 

Pasamos de: “Tiene millones de seguidores.” A: “¿Su comunidad realmente le cree?” 

De: “Es viral.” A: “¿Es relevante para mí?” 

Y de: “Todos lo están comprando.” A: “Quiero saber si realmente funciona.” 

Para nosotros, ahí está la oportunidad. 

Porque después de tantos algoritmos, métricas, tendencias, inteligencia artificial y contenido producido al milímetro, hay algo bastante clásico que sigue teniendo muchísimo valor: una persona recomendándole algo a otra persona porque realmente cree en ello. 

Y quizá ese sea el verdadero futuro del influencer marketing. 

No tener más seguidores. Tener más razones para ser escuchado. 

¿Y tú qué opinas? 

¿Crees que estamos dejando atrás la era del influencer o simplemente estamos entrando en una etapa donde la influencia pesa más que la popularidad? 

Fuentes consultadas 

The Next Wave of Influence, Sprout Social, 2026. 

TikTok Next 2026 Trend Forecast, TikTok for Business, 2026. 

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Cuando todos tienen IA, ¿Quién sigue siendo creativo?

La inteligencia artificial llegó al marketing prometiendo algo irresistible: hacerlo todo más rápido. Un texto en segundos, una lluvia de ideas con una instrucción, una imagen sin necesidad de abrir un programa de diseño y, en algunos casos, hasta una estrategia completa con unas cuantas preguntas. 

Pero hay algo que la velocidad no garantiza: originalidad. 

Y aquí aparece una paradoja que cada vez resulta más interesante. Mientras más fácil se vuelve crear contenido, más difícil parece ser crear algo que realmente se diferencie. 

La pregunta ya no es si una marca debería utilizar inteligencia artificial. La pregunta es mucho más incómoda: 

¿Qué pasa cuando todas las marcas empiezan a utilizarla de la misma manera? 

Colombia ya está entrando en la conversación 

No estamos hablando de una tecnología lejana que algún día llegará a nuestras empresas. La inteligencia artificial ya está modificando la manera en que trabajan miles de personas y organizaciones en Colombia. 

Según el DANE, durante 2024 el 18 % de las personas de cinco años o más que utilizaron Internet en Colombia también utilizaron herramientas de inteligencia artificial. En las cabeceras municipales, la cifra fue todavía mayor: 20,4 %. 

En el mundo empresarial, la adopción también avanza. Deloitte encontró que el 55 % de las compañías colombianas consultadas ya cuenta con herramientas de inteligencia artificial. 

Pero hay un dato que cambia la conversación. 

Tener la herramienta no significa necesariamente estar transformando el negocio. 

EY encontró que el 92 % de los trabajadores encuestados en Colombia utiliza inteligencia artificial, mientras que solamente el 28 % de las empresas consultadas afirma estar consiguiendo una transformación real gracias a ella. 

Entonces vale la pena preguntarnos: 

¿Estamos utilizando inteligencia artificial para pensar diferente o simplemente para hacer más rápido lo mismo de siempre? 

 

El nuevo problema del marketing podría ser tener demasiado contenido 

Durante años, una de las grandes preocupaciones de las marcas fue producir suficiente contenido. 

Había que encontrar una idea para Instagram. Después otra para Facebook. Luego un artículo para el blog, un video para TikTok, un correo y, si quedaba tiempo, algo para LinkedIn. 

La inteligencia artificial cambió las reglas. 

Ahora podemos tener diez ideas antes de terminar el café. 

Y eso parece maravilloso. 

Hasta que entramos a Instagram y encontramos cien publicaciones que utilizan las mismas palabras, las mismas estructuras y hasta las mismas fórmulas emocionales. 

“Tu marca no necesita más seguidores…” 

“Hoy queremos recordarte que…” 

“5 razones por las que…” 

“Descubre cómo…” 

No significa que todo ese contenido haya sido creado por inteligencia artificial. 

Significa algo más interesante: la IA está aprendiendo de lo que ya existe y nosotros estamos utilizando esas mismas referencias para crear lo nuevo. 

Y ahí aparece el riesgo. 

Quizás el futuro no esté lleno de contenido malo. 

Quizás esté lleno de contenido correcto, bonito, bien escrito y completamente olvidable. 

 

Hagamos una prueba 

Piensa en tres marcas que hayas visto esta semana en redes sociales. 

Ahora imagina que eliminamos sus nombres, logotipos y colores. 

¿Podrías reconocerlas solamente por la forma en que hablan? 

Si puedes hacerlo, probablemente existe algo más profundo que una estrategia de contenidos: existe una identidad. 

Si no puedes, tampoco pasa nada. 

Pero quizás acabamos de encontrar uno de los grandes desafíos del marketing en la era de la inteligencia artificial. 

Porque cuando producir contenido deja de ser difícil, ser reconocible empieza a ser mucho más importante. 

 

La IA no está acabando con la creatividad 

Aquí es donde sería demasiado fácil convertir esta historia en una batalla entre humanos y máquinas. 

Y no debería ser así. 

La inteligencia artificial puede hacer algo extraordinariamente valioso para un equipo creativo: darle más espacio para pensar. 

Puede analizar información, encontrar patrones, comparar comportamientos, proponer caminos, acelerar procesos y permitir que una idea pueda probarse de diez maneras diferentes antes de convertirse en una campaña. 

El problema aparece cuando dejamos de utilizarla como herramienta y comenzamos a utilizarla como sustituto del criterio. 

Una IA puede darte veinte ideas para una campaña. 

Pero no necesariamente sabe cuál de ellas tiene sentido para una persona que vive en Bogotá, compra determinado producto, tiene determinada preocupación y lleva meses intentando resolver el mismo problema. 

Puede generar una historia. 

Pero no vivió esa historia. 

Puede escribir algo emocional. 

Pero no sintió esa emoción. 

Y ahí continúa existiendo un espacio enorme para las personas. 

 

El verdadero diferencial no está en tener IA 

Imagina que mañana todas las agencias de marketing, emprendimientos y empresas del país tienen acceso exactamente a las mismas herramientas de inteligencia artificial. 

Misma tecnología. 

Mismos modelos. 

Mismas capacidades. 

¿Qué quedaría para diferenciar una marca de otra? 

La respuesta probablemente no estaría en la herramienta. 

Estaría en las preguntas. 

En la capacidad de observar. 

En conocer profundamente a las personas. 

En entender una cultura. 

En detectar algo que otros todavía no han visto. 

En atreverse a tener una opinión. 

Y, sobre todo, en saber qué no decir. 

Porque la inteligencia artificial puede ayudarte a llenar una página. 

Pero solamente una estrategia puede decidir por qué alguien debería detenerse a leerla. 

 

¿Y si el problema no es que la IA piense demasiado, sino que nosotros pensamos muy poco? 

Tal vez esta sea la pregunta más incómoda de todo el debate. 

Cuando una herramienta puede entregarnos una respuesta en segundos, existe una tentación evidente: dejar de hacernos la pregunta. 

En marketing esto puede ser especialmente peligroso. 

Porque una estrategia no comienza con: 

“¿Qué contenido podemos publicar?” 

Comienza con: 

“¿Qué está pasando con las personas a las que queremos llegar?” 

La tecnología puede ayudarnos a encontrar respuestas. 

Pero la curiosidad sigue siendo nuestra responsabilidad. 

 

El futuro podría premiar a las marcas que se atrevan a ser menos perfectas 

Hay algo curioso sucediendo en la comunicación actual. 

Mientras la tecnología permite crear imágenes cada vez más perfectas, textos cada vez más pulidos y contenidos cada vez más rápidos, las personas siguen buscando algo que se sienta real. 

Una experiencia. 

Una opinión. 

Una historia. 

Una voz. 

Algo que no parezca diseñado para agradarle a todo el mundo. 

Quizás por eso el gran reto del marketing no sea competir contra la inteligencia artificial. 

Sea competir contra la uniformidad. 

Porque en un mundo donde todos pueden producir prácticamente cualquier cosa, lo verdaderamente difícil será conseguir que alguien diga: 

“Esto solamente podría haberlo hecho esta marca.” 

 

 

Entonces, ¿la IA está haciendo más creativo al marketing o más repetitivo? 

Probablemente las dos cosas. 

Está haciendo más rápido el proceso de crear. 

Está abriendo posibilidades que antes eran difíciles de alcanzar. 

Está democratizando herramientas que durante años estuvieron reservadas para equipos especializados. 

Pero también está haciendo evidente algo que siempre estuvo ahí: 

La tecnología puede multiplicar una idea, pero no puede convertir una idea vacía en una gran idea. 

Por eso quizá la pregunta correcta no sea si debemos utilizar inteligencia artificial. 

La pregunta es: 

Si todos tenemos acceso a la misma inteligencia artificial, ¿qué vamos a aportar nosotros que nadie más pueda copiar? 

Y ahora sí, una última prueba. 

Mira las últimas cinco publicaciones de tu marca. 

Quita el logo. 

Quita el nombre. 

Quita los colores. 

Y vuelve a mirarlas. 

¿Seguirías sabiendo que son tuyas? 

Porque quizá ese sea uno de los verdaderos retos del marketing que viene: no aprender a crear más contenido con inteligencia artificial, sino aprender a crear contenido que todavía tenga algo de nosotros. 

 

imagen destacada post ago 02

Paul Rand: El hombre que enseñó a las marcas a comunicar

 ¿Qué tienen en común IBM, ABC y NeXT?

Detrás de estas marcas se encuentra **Paul Rand**, uno de los diseñadores gráficos más influyentes de la historia. Su trabajo marcó un antes y un después en la manera en que las empresas construyen su identidad visual, demostrando que un logotipo no solo debe verse bien, sino transmitir la esencia de una marca de forma clara, simple y memorable.

 La simplicidad como filosofía

Paul Rand defendía una idea que sigue vigente hasta hoy: un buen diseño debe ser “simple, funcional, fácil de recordar y atemporal”. Gracias a esta visión, muchas de sus creaciones continúan siendo referentes del diseño gráfico y el branding décadas después de haber sido desarrolladas.

 Diseño y marketing: una conexión inseparable

El trabajo de Paul Rand dejó claro que el diseño gráfico no es solo una cuestión estética. Es una herramienta estratégica para el marketing.

Una identidad visual sólida permite que una marca:

-Sea reconocida con facilidad.

-Genere confianza desde el primer contacto.

-Se diferencie de su competencia.

-Permanezca en la mente del consumidor.

En un mercado donde las personas reciben miles de estímulos visuales cada día, un diseño bien pensado puede ser el factor que determine si una marca es recordada o pasa desapercibida.

 Un legado que sigue inspirando

Vivimos en una era digital donde las marcas deben conectar con las personas en redes sociales, sitios web, aplicaciones y múltiples plataformas. Los principios que Paul Rand defendió hace décadas continúan siendo la base del branding moderno y una referencia para diseñadores y profesionales del marketing de todo el mundo.

Como él mismo afirmó:

“Design is the silent ambassador of your brand.”

“El diseño es el embajador silencioso de tu marca “

Una reflexión para la comunidad creativa

El legado de Paul Rand demuestra que el diseño tiene el poder de influir en la forma en que las personas perciben, recuerdan y conectan con una marca.

¿Y tú, como diseñador gráfico o apasionado por el diseño, crees que hoy seguimos diseñando para comunicar ideas y crear experiencias, o nos estamos enfocando más en seguir tendencias pasajeras?

 

imagen destacada post ago 01

5 errores que impiden que tu negocio crezca en redes sociales

Las redes sociales son una herramienta poderosa para dar visibilidad a una marca, conectar con clientes y generar oportunidades de venta. Sin embargo, muchas empresas no obtienen los resultados esperados porque cometen errores que limitan su crecimiento.

 

Estos son cinco de los más comunes y cómo puedes evitarlos.

  1. Publicar sin una estrategia

Subir contenido sin un objetivo claro puede hacer que tus publicaciones pasen desapercibidas. Cada post debe responder a una meta: informar, atraer, fidelizar o vender.

Tip: Antes de publicar, pregúntate: ¿Qué quiero lograr con este contenido?

  1. No conocer a tu audiencia

Hablarle a todo el mundo es, en realidad, no hablarle a nadie. Conocer a tu público te permite crear contenido que realmente conecte con sus necesidades.

Tip: Define quién es tu cliente ideal y adapta tu comunicación a sus intereses.

  1. Descuidar la interacción

Las redes sociales son un espacio para construir relaciones. Ignorar comentarios o mensajes puede hacer que tu audiencia pierda interés en tu marca.

Tip:Responde con oportunidad, genera conversaciones y demuestra que detrás de tu negocio hay personas dispuestas a escuchar.

  1. No medir los resultados

Si no analizas el rendimiento de tus publicaciones, será difícil identificar qué funciona y qué aspectos necesitan mejorar.

Tip: Revisa periódicamente métricas como el alcance, la interacción y las conversiones para tomar decisiones basadas en datos.

  1. Priorizar la cantidad sobre la calidad

Publicar todos los días no garantiza mejores resultados. Un contenido útil, relevante y bien planificado siempre tendrá más impacto que publicar solo por mantener activa la cuenta.

Tip: Enfócate en crear contenido que aporte valor y genere una conexión real con tu audiencia.

 Conclusión

Las redes sociales no se tratan de estar presentes por estar, sino de construir una estrategia que impulse el crecimiento de tu negocio. Cada decisión, desde el contenido que publicas hasta la forma en que interactúas con tu comunidad, influye en los resultados que obtienes

Te invitamos a ir más allá de las publicaciones y empezar a ver el marketing como una herramienta para crear relaciones, generar confianza y hacer crecer tu marca con propósito. A veces, el cambio que tu negocio necesita no es publicar más, sino empezar a hacerlo con una estrategia clara