#LegaThursday
Hay algo que está pasando frente a todos… pero casi nadie en marketing lo está viendo.
Los hombres ya no son los mismos de hace 10 o 15 años. No piensan igual, no consumen igual, no se relacionan igual. Pero, curiosamente, la publicidad sigue hablándoles como si nada hubiera cambiado. Como si todavía encajaran en ese molde rígido de “hombre fuerte, proveedor, serio y sin emociones”.
Y ahí es donde empieza la desconexión.
Un estudio de Kantar lo deja claro: los hombres hoy están en un proceso de transformación. No es algo superficial, es más profundo. Están replanteando su identidad, cuestionando lo que aprendieron y construyendo nuevas formas de ser… mucho más reales.
Pero las marcas, en su mayoría, siguen atrapadas en el pasado.
Porque no es que los hombres no quieran conectar con la publicidad. Es que no se ven ahí. No se reconocen en esos personajes perfectos, fríos o exageradamente “masculinos”. La realidad es otra: hoy hay hombres que se cuidan, que sienten, que dudan, que se expresan, que quieren verse bien y también estar bien.
Y cuando eso no aparece en la comunicación… simplemente no conecta.
Esto no es solo un tema social o cultural. Es un tema de negocio. Porque cada vez que una marca habla desde un estereotipo, está perdiendo una oportunidad real de generar conexión. Y en marketing, conexión es todo.
Lo interesante es que cuando las marcas logran mostrar versiones más auténticas, más humanas y menos forzadas de lo que significa ser hombre hoy, los resultados cambian. La percepción mejora, la cercanía crece y, sí, también las ventas.
No porque sea una “tendencia”, sino porque se siente más real.
Tal vez el error ha sido pensar que existe una sola forma de ser hombre. Como si fuera un perfil único, fácil de definir. Pero la verdad es mucho más simple y a la vez más compleja: no existe “el hombre”. Existen muchos hombres, con distintas formas de vivir, de sentir y de mostrarse.
Y ahí es donde el marketing tiene que evolucionar.
No se trata de cambiar el discurso por verse bien. Se trata de entender mejor a las personas. De dejar de hablarle a un estereotipo y empezar a hablarle a alguien que realmente existe, que piensa, que siente y que decide qué consumir.
Porque al final, esto no va de redefinir la masculinidad desde las marcas. Va de algo mucho más honesto:
👉 dejar de fingir una realidad… y empezar a comunicar la que ya está pasando.
¿Te gustó este tema?
Todos los jueves tenemos un nuevo blog pensado para cuestionar, entender mejor lo que está pasando y encontrar nuevas formas de conectar desde el marketing.
Nos leemos en el próximo #LegaThursday









