¿Qué está pasando con Don Jacobo?

A todos nos sorprendió leer que Don Jacobo, la marca detrás de la famosa torta Genovesa, entró en proceso de liquidación. Automáticamente pensamos:

“¿Y ahora? ¿Se acabó la Genovesa?”

Pero esta historia no es tan simple como un “adiós”.

Cuando una empresa cierra, no siempre significa que la marca desaparece.

Lo que realmente pasó 

La empresa que fabricaba y vendía los productos se metió en problemas financieros y legales. Al final, la Superintendencia ordenó liquidarla. Ese proceso significa que la sociedad se cierra para pagar deudas y organizar lo pendiente. Hasta ahí la parte dura.

Lo interesante está en lo otro: la marca no es la empresa.

  • La empresa es nómina, deudas, puntos de venta, contratos.

  • La marca son recuerdos, emociones, cultura, y sí… la Genovesa. Y esa diferencia lo cambia todo.

Una marca que acompañó a la gente

Si algo tenía Don Jacobo era esto: presencia en celebraciones. No había cumpleaños, primera comunión, boda, grado o visita familiar donde no apareciera por lo menos una Genovesa.

Eso hace que la marca no solo venda productos, sino momentos. Y cuando una marca logra eso, se vuelve simbólica.

Por eso la noticia de su cierre no generó únicamente comentarios financieros. Generó nostalgia.

No todo lo que se liquida, se muere

El fundador salió a decir que el cierre es de la sociedad, pero no necesariamente del producto ni del nombre. Eso abre un escenario muy distinto al “se acabó todo”.

¿Por qué? Porque cuando una marca queda viva, puede:

✓ ser comprada

✓ ser licenciada

✓ volver con otro operador

✓ convertirse en una nueva línea de productos

✓ relanzarse con otro modelo de negocio

Y en este caso en particular, hay algo más: la gente quiere que exista.

Esa es la mejor gasolina para un futuro regreso.

La mirada desde el branding 

Este caso deja varias reflexiones:

  1. La gente no solo compra postres; compra rituales.

Ese es el verdadero poder de una marca.

  1. Una marca puede sobrevivir a una empresa.

Muchas veces lo intangible es lo más fuerte.

  1. Cuando el consumidor defiende una marca, todavía hay espacio para reinventarla.

Y aquí eso pasó: hubo apoyo, nostalgia y conversación.

¿Entonces qué sigue?

Probablemente veremos una transición.Tal vez otro grupo la adquiera o el producto regrese bajo otro modelo. Lo cierto es que la liquidación cierra las tiendas, pero no la memoria afectiva que construyó la marca.

Don Jacobo no desapareció del corazón de la gente. Y cuando una marca queda en la cultura, la historia nunca termina del todo. A veces solo cambia de capítulo.

Si te gustó lo que leíste, vuelve el jueves. Siempre hay un copy nuevo y siempre hay algo que contar.

#Legathursday